domingo, 13 de abril de 2008

¿Son fáctibles hoy por hoy las inversiones conjuntas en dominios?


En algunos hilos de Demene he leído en los últimos meses intervenciones relativas al tema de la posibilidad de invertir a medias, conjuntamente con otros socios para adquirir dominios.

En principio la idea resulta aparentemente muy atractiva :

La colaboración económica de dos o más personas puede suponer que se puedan adquirir interesantes dominios que de otro modo quizás a nivel particular un domainer no podría permitirse.

Y quizás muchos podemos preferir tener un % de un buen dominio, o un dominio Premium a poseer el 100% de dominios menos atractivos.

Se trata de un modo de canalizar toda nuestra inversión en dominios o simplemente parte de ella.

Pero esta atractiva idea se puede ver luego en la práctica empañada con otras circunstancias a tener en cuenta en las previsiones de la regulación de dicha "sociedad":

1- Previsión de pagos de las siguientes renovaciones y consecuencias en caso de incumplimiento.

2- Acuerdo en los proyectos para el dominio adquirido:

- Es importante determinar con antelación a la compra que se desea hacer con estos dominios que se pretenden adquirir, pues luego puede haber divergencias entre los adquirientes sobre sus intenciones para el ejemplar sobre su posible desarrollo, venta o conservación. si se adquiere con el fin de sólo inversión para mantener durante un tiempo, si se pretende desarrollar o bien especular durante un plazo de tiempo vendiéndolo en cuanto se pueda recibir una oferta que supere un % de ganancia previamente establecido y delimitado.

3 – Cómo actuar en caso de que uno de los socios no desee continuar manteniendo esa adquisición conjunta. Aquí pueden suceder varios supuestos:

- El más sencillo sería poner en venta a un tercero dicho dominio y repartir las ganancias entre los socios, lo complicado sería si no aparecieran compradores o bien los socios no se pusieran de acuerdo respecto a la cifra para ponerlo en venta.

- Que se haya establecido previamente que si tan sólo han transcurrido un número x de tiempo o años el socio que no desee seguir invirtiendo en ese dominio recuperé lo pagado hasta el momento en precio de registros y renovaciones, sin poder reclamar nada más de hipotético valor ganado por el dominio, por tanto el socio que mantiene el dominio sería quién le abonaría esta cantidad.

- Que se efectue una tasación sobre el dominio y que se le pague de acuerdo al valor del mercado en ese momento de su renuncia a seguir manteniendolo en propiedad. Esta cuestión resulta harto complicada dado el valor fluctuante de los dominios y que tan elástica puede ser la cifra resultante tomando por ejemplo el mismo dominio puesto a subasta, suponiendo además un costo imprevisto para el socio que desee mantener la propiedad del dominio.

La moraleja de estas aparentemente ideales fórmulas de adquisición de buenos dominios conjuntamente con otros socios para evitar estos riesgos de perjuicio económico o discrepancias, pasa por tanto por estipular de un modo sumamente riguroso y en un modo legal toda la operación tanto la previa con los pagos y participaciones de ambos, como las futuras renovaciones, plazos de pago, etc.
Veremos con el tiempo como el mercado de dominios regula estas prácticas,bien creándose sociedades al respecto, fondos de inversión o mecanismos contractuales propíos que cubrán expectativas y necesidades de los socios inversores y les aporten total garantía respecto a su capital invertido en estas operaciones.

2 comentarios:

Jordi Planas Manzano dijo...

Bueno, Madison, la invesión en dominios no es diferente a cualquier otra inversión. Para ellos existen instrumentos y principios básicos para no tener problemas:

Principio 1: Claridad en la empresa y en la distribución de tareas, cualquier desequilibrio funcional o económico debe recogerse documentalmente.

Principio 2: Establecer puntos de seguimiento y pactar la ruptura, amigable o no amigable desde el principio.

Principio 3: No es suficiente decir que Pepito hará... hay que establecer que penalización tiene si no loo hace, y como se determina si lo hace o no. Cualquier obligación sin cláusula de penalización en caso de incumplimiento no sirva para nada.

Los principales instrumentos que tenemos para instrumentarlo son:

1) La Sociedades: S.A. y S.L.

y 2) Las C.B. (Comunidades de Bienes)

Todos ellos permiten instrumentar los principios básicos.

Insisto, los dominios no son una excepción, si quieres montar un bar con un amigo, tienes un potencial de problemática similar.

Cualquier préstamo entre socios, así como cualquier desequilibrio, en cuanto a la dedicación, no documentado y bien documentado es un ejercicio de plena confianza que es muy difícil de recuperar ·a posteriori"

Domains Taken dijo...

Gracias Jordi por tu comentario e información, supongo que también uno de los factores que influyen es que el mercado de dominios es tan dinámico,cambiante y "de futuro" que sólo como bien dices estipulando todo bien documentado e incluyendo esas clausulas de penalización se podrá tener todo bien atado en estos hipoteticos casos.;)